Por fin Marruecos! Después de tres largos años de Covid y sus restricciones volvemos al desierto. Somos 7 todoterrenos con ganas de aventuras, pistas y dunas. Cruzamos a Africa de Algeciras a Tanger Med, el paso de la frontera es rápido y sencillo. Enseguida cogemos la autopista y nuestra primera parada es la localidad costera de Asilah, antigua plaza portuguesa.

Nuestros mecánicos Josu y Aiert son los primeros en apuntarse a la foto. Paseamos por la medina de Asilah recorriendo sus callejuelas bien cuidadas, en cada rincón puedes sacarte una bonita foto. A mediodía comemos en un céntrico restaurante y ponemos rumbo de nuevo a nuestro destino para pasar la noche: Ifrane, la suiza marroquí. 

Al día siguiente nos toca etapa larga, hay que cruzar el Medio Atlas y el Alto Atlas. Nada más salir del hotel visitamos el cedro Gouroud y nos sacamos unas fotos con los monos de berberia.

 

Finalizada la visita del cedro más grande de todo el Atlas conducimos por pistas cruzando esta impresionante cordillera. Los paisajes son de alta montaña, cruzamos bosques por caminos que son utilizados por los lugareños de la región. La temperatura es buena y disfrutamos este bonito recorrido.

En un momento dado tenemos que circular por un rio durante unos kilómetros ya que las lluvias torrenciales se han llevado la pista existente. La fuerza del agua en el Atlas suele ser arrolladora.

Finalizamos el día en un hotel junto a las gargantas del Dades. No falta la clásica foto con el grupo de aventureros para celebrar el llegar hasta tan emblemático lugar.

Nuestra próxima etapa es Boumalne Dades/Zagora. Como el puerto del Tizin Tazazert ya está asfaltado hacemos una ruta inédita cruzando la cordillera del Jbel Saghro. Los lugares por los que pasamos nos sorprenden gratamente. A cada curva que tomamos surgen grandes moles de piedra y montañas pétreas que nos sorprenden. El anti Atlas es la menor de las cordilleras del Atlas pero confirmamos que no desmerece.

Una vez en Zagora no puede faltar la foto en el cartel «Tombouctou 52 jours». 

Al dia siguiente entramos al desierto y por pistas nos dirigimos al oasis Sagrado, donde hacemos una parada para comer a la sombra de sus palmeras. La temperatura es muy alta y hay bastante viento.

Ya por la tarde entramos a las dunas del Erg Chegaga. Los novatos han sido bautizados con las aguas del Oasis sagrado para que el dragón del Iriki nos permita circular sin contratiempos por las dunas de Chegaga.

Lamentablemente no podemos aplacar la ira del dragón y uno de nuestros novatos choca con el morro de su Jeep contra una duna rompiendo parachoques y radiador. Nuestro mecánico Josu hace una reparación de emergencia y el resto preparamos la acampada en las dunas. Fogata, cena y unas copas amenizan la noche. Mañana será otro día.

Amanecemos con fuerzas renovadas y salimos de las dunas con el Jeep en estado catatónico. En el llano lo tenemos que eslingar y una vez en carretera, con barra fija, el mecánico lo lleva hasta Zagora. Una vez allí se le hace una reparación en condiciones en el taller Sahara de nuestro amigo Abdul. El resto del grupo pasamos la tarde descansando en la piscina del hotel de Mahmid.

Nuestro siguiente destino es Ouzina. La mañana la pasamos haciendo pistas rápidas y a mediodía llegamos al albergue Marabout de nuestro amigo Hassan. A lo largo de más de 20 años el albergue ha ido creciendo y hoy en día tiene unas amplias instalaciones. Hassan nos prepara unos tallines y kefta, todo ello delicioso. 

Continuamos ruta hasta las dunas de Ouzina, la mitad del grupo decidimos acampar y el resto prefieren dormir en Kasbah Ouzina. Mientras buscamos un sitio de acampada nos subimos a lo alto de la gran duna de Ouzina para disfrutar de la puesta de sol.

Desde Ouzina y por pistas subimos hacia el norte para visitar la cárcel portuguesa. Llegamos a Erfoud a media tarde y nos alojamos en el hotel Chergui, buenas instalaciones para recuperar fuerzas.

En Erfoud hacemos un día de turismo y descanso viendo una fábrica de fósiles. Visitamos Rissani, su mercado, probamos la famosa pizza bereber y nos sacamos la foto de grupo frente a la puerta de la ciudad.

Por la tarde visitamos los pozos de agua que antiguamente las tribus se repartían para abastecerse de tan preciado elemento. Parte del grupo con ganas de pista vuelven a Erfoud pasando por la Ciudad de Orion. Ha sido un día muy entretenido. Mañana las dunas de Erg Chebbi!

Nuestra primera gran duna en el erg Chebbi es la de Oubira. Vamos trepando y subimos a ella sin mayores dificultades. Como es normal las vistas son espectaculares!

Continuamos duneando y llegamos hasta la gran duna de Merzouga. A las pick ups nos cuesta subir la primera y larga rampa pero después de algún intento lo logramos! El premio merece la pena, hemos llegado hasta arriba!

Al atardecer buscamos nuestro campamento de haimas donde pasaremos una noche mágica junto a las dunas. Una buena cena, yembes y unas copas entre risas nos hace pasar buenos momentos.

Por la mañana un buen desayuno y nos vamos a dunear. Solo vamos 4 coches, dos por averia y uno que prefiere hacer turismo por la zona van derechos al hotel donde haremos noche.

El mar de arena de erg Chebbi es fascinante y los paisajes no dejan indiferente a nadie…

…montañas de arena, valles y ollas que hay que sortear para descubrir los secretos de este erg.

Al atardecer del último día no nos queda más que celebrar el éxito de este Raid bereber desde lo alto de una duna y brindando con champán como ya es tradición.

Una nueva aventura superada con creces, nuevas amistades y viejos conocidos. Un desierto recorrido, dunas, pueblos y montañas. Paisajes y experiencias vividas que no olvidaremos.  Y ya con ganas de repetir más aventuras en el Sahara. 

«Nadie dijo que ir al desierto iba a ser fácil!»

 

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